
Ya sabemos que la ropa, además de ser una herramienta de presentación a la vista, además de ser nuestra primera capa, además de ser la que brinda información sobre cómo nos sentimos o nos queremos sentir, o qué tan saludables estamos, o qué tan en forma estamos o no estamos. Es nuestra primera membrana, si contamos de afuera hacia adentro.
Pero, ¿y nuestra actitud? ¿y nuestras reacciones? ¿y nuestras emociones? ¿y todo lo que esta detrás o debajo?
Hoy te quiero hablar de la rabia, esa prenda que decides ponerte todos los días o ante diferentes situaciones, eso que eliges inconcientemente y que te permite canalizar eso que está estancado.
Definitivamente es una prenda que he dejado de usar tan seguido, aunque debo confesar que era mi cardigan favorito, me abrigaba de pies a cabeza y ocultaba mucho. De vez en cuando lo tomo y lo pongo en el bolso, por si acaso. A veces me lo pongo y al salir lo dejo, me pesa. De manera conciente decido no usarlo muchas veces. Y muchas otras no lo logro.
Claramente es una emoción, y está ligada a la sobreviviencia, la única permitida de las cuatros básicas, (felicidad, tristeza, miedo e ira) es la más permitida por la sociedad (cabe recalcar que me incluyo en todo) y es además reforzada, ¡si! Porque cuando estás enojada o enojado y lo expresas, prendes el motor de muchos, obviamente llamas la atención, pero hay todo un sistema que se rinde y se agacha hacia el mismo. ¿Nunca estuviste en una situación de inconformidad donde te comportaste amable y no pasó nada? o de lo contrario alzaste la voz, frunciste el seño y te tuviste que poner horrible, hasta dijiste un disparate, y la gente se movió y dió cuenta de tu inquietud y fuiste no solo escuchada sino que se gestionó tu pedido. No es porque des miedo, es porque la sociedad respeta esa emoción, la ira. ¡Ni qué decir de que el enojo además tiene género! Si eres mujer y estás enojada, te van a llegar un montón de calificativos, loca, neurótica, menopáusica, vieja, histérica. Pero si el que grita o trae cara muy seria es hombre, haz memoria, ¿qué pasa? ¡nada! es respetable, es hombre, es valiente, es maduro, es viril.

Ojo, que no se intenta afirmar que la rabia o la ira es del todo mala, el objetivo no es al final del artículo decir que no debemos enojarnos. En realidad el enojo real es hasta sano, el enojo pone límites, el enojo es un canal como muchos otros de expresar. Pero ¿el enojo, expresa realmente “enojo” como tal?
De esta manera, el enojo se podría decir lleva una gran responsabilidad, su carga es dura, porque debe cubrir, disfrazar y atenuar a las otras emociones, como se mencionó anteriormente; la felicidad o alegría, la tristeza, el miedo y la ira. Bueno pero, ¿cómo pasa ésto?
La sociedad, o más especificamente en nuestra calidad de ser humano, no nos permitimos sentir o mostrar las tres emociones. La felicidad, por ejemplo, cuando estamos muy felices, sonreímos, podríamos dar una carcajada o simplemente estar con buen rostro, con una sonrisa, ser felíz es ser amable. Pero qué pasa cuando somos o estamos “felices”. Pasa que la gente tiende a verte débil, porque , qué es eso de andar sonriendo, de ser amable con todos. Pasa que la gente se aprovecha de tu amabilidad y por último te pinchan el globo, diciendote cosas como: “¿y qué pasó que estas tan feliz?, ¿y esa sonrisa? ¡Vuelve a la realidad!
¿Y qué pasa cuando estás triste? Cuando estas con el ánimo bajo, cuando lloras. La gente te dice: ¡no estés así! No llores, no vale la pena. Deja de llorar, no soporto verte así. ¡No es para tanto! No llores…mejor salgamos, no llores, mejor hagamos esto….y ¡no te dejan estar triste!!
¿Y cuando tienes miedo? İgual. ¡Pero no tengas miedo!, ¡No hay nada que temer! ¿Miedo a eso? ¡Y no nos dejan sentir miedo!!
¿Y cuando estamos enojados o tenemos una actitud seria? Debe ser alguien muy importante seguro. Con esa seriedad…mejor hago lo que me dice. Eres la jefa, tienes que estar seria no puedes estar sonriendo o comportarte tan amable! Y nos alientan a andar con cara de limón.
Por eso te pregunto, ¿qué te vas a poner hoy?

Cuando estás enojada, ¿estás realmente enojada o estás ocultando un miedo o una tristeza? Porque como no puedes demostrar tu miedo, porque seria ser cobarde…o no puedes llorar porque seria mostrar tu vulnerabilidad; esa emoción se escabuye, se disfraza de rabia, de ira. Y la sociedad te lo permite.
Cuestionáte si detrás de tu enojo no hay tristeza, miedo, angustia…
¿Qué te vas a poner hoy?