«Usos y abusos de…»

¿Qué usas? Y ¿de qué abusas?

Photo by Jonathan Borba on Pexels.com

Ya sabemos que en estos tiempos de pandemia, de encierro y hasta de ocio, vemos mucho la palabra “tóxico”, “tóxica”, “relación tóxica” y la lectura de este tipo de frases. Frases que nos gustan, porque es muy recomfortante pensar o creer que el otro tiene la culpa.

¿Y si la tóxica o el tóxico soy yo?

Primero vamos a definir qué es ser tóxico.

La palabra, como tal, proviene del latín toxĭcum, que a su vez viene del griego τοξικὸν φάρμακον (toxikón phármakon), que significa ‘veneno para emponzoñar las flechas’.

Como tóxico designamos aquello que es perteneciente o relativo a un veneno o toxina. En este sentido, una sustancia tóxica es aquella que produce efectos, alteraciones o trastornos graves en el funcionamiento de un organismo vivo, y que puede, incluso, causar la muerte.

¡Wow! Un poco fuerte si lo llevamos al plano de las relaciones. Por lo tanto se diría que alguien  o algo tóxico seria lo que te impide desarrollar, avanzar como ser humano.

Photo by Skitterphoto on Pexels.com

Y bueno ¿cómo saber si tu relación es tóxica? O ya lo sabes ¿y estás agregandole romanticismo?

Cuando piensas y aseguras que tu bienestar y la cobertura de todas tus necesidades está en el otro, cuando definitivamente te completa. Frases como: eres mi media naranja, que haría sin tí, contigo siento que puedo ser yo mismo o misma.

Empieza a ser tú y el otro podría acomodarse o no.

Cuando te obligan a seguir ciertas creencias, o formas de vivir. Cuando por supuesto amor, sigues una religión, un grupo, un tipo de vida, cuando en realidad no es de tu interés o no deseas llevar ese tipo de vida como filosofía de vida. Y lo haces porque mendigas amor, canjeas atención a cambio de tu integridad.

Cuando haces cosas inimaginables por miedo a generar malestar en el otro. Como mentir que estuviste en tal lugar porque a tu pareja no le gusta. Ponerte o no esa prenda por el hecho de recibir aprobación y por lo tanto afecto.

Photo by Emma Bauso on Pexels.com

Cuando te esfuerzas por sobresalir usando cualquier parte de tu cuerpo o personalidad para atrapar o retener a tu pareja. Si acudes al gimnasio, a dietas o a cirugias no porque a ti te molesta si no porque el otro no aprueba tu forma de lucir. Cuando cierta personalidad o rasgos de personalidad que te pertenecen se ven opacados y cambiados por otros.

Cuando toleras lo intolerable, lo insufrible. Cuando decides perdonar o ser perdonada o perdonado por cualquier tipo de traición sabiendo que no esta contemplado dentro de tus límites.

Cuando el dialogo se convierte en discusión, cuando se trata de convencer al otro en vez de escuchar y saber entender.

Photo by Amina Filkins on Pexels.com

Cuando para herir físicamente o psicológicamente siempre hay una razón  y además es aceptada socialmente. Ej: “es que estaba ebria, ebrio”. “Es que me enojé mucho”. “Es que pense que …”

 Y sobre todo su frecuencia.

Cuando el rol que tienes dentro de la relación es impuesto por tu pareja. Y lo peor; por tí.

Cuando pides regalos o le explicas al otro que debe hacer para hacerte sentir amado o amada.

 Cuando te gusta algo, ve y comprátelo tu. Tus necesidades debes satisfacertelas tú. ¿Tu pareja no es romántica? Y tu lo eres? ¿O esperas siempre que el otro te satisfaga porque asi lo ves en las peliculas?

Tienes dos opciones; o lo y la aceptas como es, o cambias de pareja.

Ten cuidado, puedes estar frente a una relación toxica. Pero dejame decirte que una relación comprende de dos personas. Por lo tanto si él o ella es tóxica, tú lo eres también. Ojo.

Photo by Yogendra Singh on Pexels.com

Bueno, sí. Estoy en una relación tóxica.

¿Cuál es el próximo paso?  Necesitas un profesional de la salud mental que te ayude a desarrollar tus habilidades, si bien los amigos son de acompañamiento y te brindan apoyo; un amigo teme herirte o tú disfrazas tus síntomas y emociones porque ya esa amistad tiene cierto concepto de ti e inconcientemente no puedes mostrar otro tú que no sea el que ya has reflejado todo este tiempo.

Toca trabajar en tu autoestima, no es que no la tengas o que sea baja o alta, el autovalor que te das es el que reflejas y segun esto seras valorado, tratado bién o mal.

No te destruyas, no te autocastres “a cambio de…”

Photo by Jonathan Borba on Pexels.com

Cada vez que le adjudicas tu bienestar o malestar al otro estas en algo que no te permite avanzar. Porque estarías usando materiales externos en vez de usar los propios.

Con mucha frecuencia todas estas actitudes son aprendidad por el medio, por las mujeres que te han rodeado o rodean. El hecho de haber aprendido y asimilado que el amor de pareja es incondicional, es sacrificio, es lágrimas, lo puede todo, lo aguanta todo.

Todas estas frases se nos han tatuado en la cabeza y sirven muy bien como escudo cuando tienes un tema de autoestima como música de fondo.

Te animo a salir de tu propia toxicidad.

Te animo a ir por la calle libre y acompañada.

Photo by Jasmine Carter on Pexels.com

Deja un comentario

Descubre más desde Psicología y Equilibrio

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo