
Hace no mucho, y todavía, se admite la enfermedad como un ente separado de la salud psíquica.
Mientras la medicina se abre paso a integrar la parte emocional del paciente, la rapidez del paciente como del profesional de la salud tratando de abarcar muchos temas o gestiones en un mismo dia hace que muchos medicos se limiten a escuchar al paciente mientras miran una pantalla, o directamente empiezan a escribir una receta.

Mucha gente se va plena, feliz con la receta en mano, yendo a comprar la solucion al problema. La solucion al problema aparentemente efectiva porque si hay hinchazón, se habrá prescrito un antinflamatorio. Si hay dolor, un analgésico. Si hay infección, un antibiótico y asi sigue la lista. Funciona, claro. Los tengo todos en casa.
Es ahora cuando detrás de un escritorio con olor a medicamento, existen, los que miran a los ojos, los que reciben con una sonrisa o despachan con una palmada.
Pocos los que integran que detrás de ese dolor, hinchazón, infección, fractura, enfermedad crónica etc, está el factor emocional.
Sin duda pensarán; eso es trabajo del psiquiatra o psicólogo. Y es cierto, el paciente no va al cardiólogo o al dentista para hablar de sus traumas, tampoco el médico tiene las herramientas.
Como psicólogo, jamas trataría una migraña con una sesión de terapia, se supone que primero vendría una visita al neurólogo y muy luego una visita al psicólogo.

Es inaceptable que todavia a pesar de todas las conquistas en tecnología, en viajes al espacio, en investigaciones que nos dejan boquiabiertos, en construcciones arquitectónicas monstruosas que desafian la gravedad; todavía tengamos y tendamos a ver esta integración de la salud física y mental como algo tan básico y hasta visible.
La aceptación de médicos y pacientes, que lo que afecta nuestra salud, es decir lo que determina nuestro bienestar fisico se divide en cuatro:
Las condiciones: Se refiere a las condiciones de vida que tenemos; nuestra alimentación, nuestros hábitos de sueño, el nivel de sedentarismo o actividad fisica, etc.
El entorno: La contaminación, que hasta ahora nos hemos puesto serios en empezar a cuidar no solo nuestro jardín y acera; si no más allá.
La biología: nuestra genética, nuestra constitución, determinación o tendencia a ciertas enfermedades.
Servivios sanitarios: la calidad de los servicios de salud, sobre todo el acceso, el seguimiento y la prevención.
*Datos extraídos de internet, donde se explican los determinantes de la salud y resumidos por mi persona.
La medicina tiene la ultima tecnología para evaluar los rincones más escondidos del cuerpo , primero a través de los rayos X, luego la ecografia, la resonancia magnética, el TAC, la tomografía por emisión de positrones y muchos más que mientras yo escribo y tú lees estarán desarrollando para que de aquí a un tiempo, tú y yo estemos usando y tomando un tratamiento y tomando acción en una parte del bienestar.
Todos estas maravillas, hacen que tengamos un diagnóstico más detallado, por lo tanto un tratamiento adecuado.
Cada enfermedad tiene una patología física pero también una psíquica.
Estas herramientas de detección y tratamiento pareciera que llega a lo más profundo, oscuro e íntimo de una persona, hablando en materia.
Si nos preocuparamos por explorar mas allá de la raíz o de la razón médica de lo que adolescemos, si paralelamente o como seria ideal, integralmente de entender (del latín intendere ‘extender, dirigir hacia algo’, aplicado a la mente ‘llevar la atención hacia’, como consecuencia, ‘comprender’; derivado de tendere ‘tender, desplegar’) lo que nos pasa, lo que nos duele, lo que nos limita físicamente, estaríamos más cerca de lo que tanto anhelamos que es el “bienestar”. Y ya sabemos que el bienestar no es simplemente que no nos duela algo en el cuerpo.
Entonces, al hacer uno de estos estudios, estariamos ante el ¿límite de la razón de la enfermedad? ¿Existe algo más alla de los tejidos? ¿Es solo el tratamiento médico lo que me lleva al bienestar?
¿Tienes la valentía de cuidar de tu bienestar yendo incluso mas allá de estos estudios?