Eso que me molesta se llama…

Ansiedad y ha estado presente siempre en nosotros los humanos. Es un conjunto de emociones, sensaciones y pensamientos que mientras no son desagradables no nos damos cuenta que forman parte de nuestra rutina diaria; pero cuando nos limita y nos asusta, pensamos que es algo externo que viene a hacernos daño, que tenemos algo malo.

Generalmente se afirma como algo ajeno a tí, que justo cuando estabas  tan bien vino “este conjunto de sensaciones y pensamientos extraños”, como si fuera algo o alguien que se apoderara de tí y en todo caso eres totalmente inocente.

 La preocupación y la pre- ocupación es excesiva y no suele llamar mucho la atencion porque hemos aprendido a preocuparnos y a sobre pre- ocuparnos. Se suele confundir con responsabilidad o ser “preocupona o preocupón” y cuando se le adjudica cualquiera de estas dos, entonces esta bien, porque es bueno ser “responsable” y “preocupado”. En su concepto total, por supuesto.

En esta pandemia es una palabra o un término muy usado y muy buscado. Asi como yo en su momento, más de la mitad de mis pacientes acuden con la queja de la ansiedad. Yo les digo valientes, siempre.

Darte cuenta de lo que te pasa y acudir a un profesional de la salud mental es de valientes, pareciera que no, pero lo es.

Es el camino a enfrentarte con montruos horribles que ni siquiera te imaginaste en niña, es re parirte y levantarte desde las cenizas Es renunciar a tus mecanismos de defensa que estaban totalmente a tu servicio y que te ayudaban bien pero aceptar que ya no van es, … de valientes!.

Aceptar que necesitas adquirir nuevas herramientas para ser más asertivo con lo externo, pero sobre todo contigo mismo. Eso y todo el cambio que se requiere es de valientes.

Photo by Anna Shvets on Pexels.com

Leo mucho por ahi, “la ansiedad no se te quitará nunca, aprende a vivir con ella”. Como emoción o sensación sí, es parte de nosotros. Pero como síntoma o trastorno, perdón pero no es aceptable. La ansiedad se supera. Es un viaje lento y podria llegar a ser desgastador pero produce libertad, bienestar emocional y claridad mental.

 Lo que para mí, parte fundamental del concepto de felicidad.

Bien y ¿por qué aparece esto de la ansiedad en la pandemia? Estamos aislados, pero te has preguntado si ¿estás aislado por decisión propia o porque el gobierno te lo dicta, o una mezcla de los dos?. ¿Te produce bienestar la palabra obligación, la palabra prohibición, encierro? No. Las palabras producen un cambio en los quimicos del cuerpo y se genera un tipo de transmisores diferentes.

Se supone que lo más inteligente es estar aislado  por decisión propia; y que el gobierno lo dicta como una manera de organizarnos.

Cuando le preguntas a alguien como está, dice: “aqui encerrada o encerrado”. Cambia ese termino, empieza a decirlo de otra manera y a creértelo y te sentirás diferente. Porque caso contrario sigues generando exceso de cortisona, adrenalina y por lo tanto contribuyendo a la ansiedad.

Otro factor, la incertidumbre. ¿Qué significa incertidumbre?

Incertidumbre es una expresión que manifiesta el grado de desconocimiento acerca de una condición futura, pudiendo implicar una previsibilidad imperfecta de los hechos, es decir, un evento en el que no se conoce la probabilidad de que ocurra determinada situación.

Término y emoción tambien nueva en esta pandemia, el pan de cada día para muchos, para otros solo horas. Y en el caso de la pandemia, el factor común que nos une.

Photo by River on Pexels.com

¿Qué va a pasar?, ¿soy positivo o positiva? ¿me habré contagiado? ¿es esto un síntoma del coronavirus? ¿lo tuve? Y al final, no tenemos la respuesta en el momento. Y esa incertidumbre dure lo que dure es algo que los humanos no concebimos, porque lo que no está bajo nuestro control, obviamente incomoda a muchos. Y es además otros factor que le sumas al coctel de la ansiedad.

El manejo de las emociones, ¿a qué se refiere? Manejar, nos podría confundir con controlar, dirigir y actuar para eliminarlas, aminorarlas o alimentarlas.

Photo by Alexandr Podvalny on Pexels.com

Lo primero que hacemos es tratar de huir de estas emociones. ¿Y cómo huimos?

Huimos cuando corremos al refrigerados o a la cocina tras minutos de haber comido, cuando abusas del alcohol o el tabaco, cuando abusas del tiempo que le dedicas a las pantallas.

No se trata de no huir, de pasar la pandemia como un sabio ermitaño haciendo todo de la manera ideal, manejando tus emociones asertivamente y no comiendo demás. Tampoco se trata de ser duro con uno mismo mientras estamos ante una crisis interna y mundial. Se trata de ser concientes, de observarnos, de disciplinarnos un poco y darnos permiso algunas veces; y ya vera cada uno con que frecuencia se da permiso para usar o abusar.

Lei por ahi, “el viaje es para adentro….para adentro”.

¿Te animas?

Deja un comentario

Descubre más desde Psicología y Equilibrio

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo