“Perdón, pero…”

Photo by cottonbro on Pexels.com

¿Te has dado cuenta que cada frase u oración que decimos tiene un tono, es decir una entonación?.

Estos tonos o entonaciones fluctúan en una misma oración según lo que enuncias.

Por ejemplo, al preguntar algo existe un tono al hacer la pregunta; que aunque no logres comprender o escuchar dicha cuestión, sabes muy bien que se trataba de una pregunta, precisamente por el tono.

Lo mismo pasa con las frases de reclamo, de felicitación, de llamado, cuando te piden un favor, etc.

Y cuando pides perdón o disculpas es igual, al hacerlo, tu tono de voz baja, es más, se va adelgazando mientras completas la frase.

 Ni que decir de tu lenguaje corporal. Al pedir perdón, solemos inclinar levemente la cabeza, o llevarla hacia adelante. También cambia la postura de la espalda, de las manos, la rigidez muscular del cuerpo y un sin fin de cambios externos como internos.

Al excusarnos, generalmente nos ponemos en una situación por debajo del otro, ya que de una u otra manera esperamos aprobación, entendimiento y empatía.

Ahora; en nuestro lenguaje coloquial, solemos pedir perdón por un sin fin de situaciones que realmente no lo requieren.

Voy a ponerte ejemplos en los que seguramente te identificarás:

  • Por expresar tus emociones:

Alguien al hablar en publico antes de quebrarse en llanto o simplemente humedecer sus ojos: “perdón, es que este tema es delicado”.

Es decir, estás pidiendo perdón por expresar que algo te afecta, por mostrar tu tan humana vulnerabilidad. Sin embargo no pides perdon por reir si estas feliz.

  • Por preguntar lo que ignoras:

Alguien al preguntar algo a un desconocido: “¿disculpe, puedo hablar con fulano?”, “¿perdón, dónde se encuentra tal calle?”, “perdón, no entendí”, “disculpa, ¿cómo dijiste?” , “ buenos dias, perdón, quería preguntar por el aviso”.  

Como si fuera malo ignorar y tendríamos que excusarnos por no saber sobra tal tema. Podriamos preguntar lo mismo sin excusarnos.

Si tratas de repetir todas las frases mencionadas arriba, evitando el hecho de disculparte, te parecera sin educación, rudo.

Solemos tener este tipo de comunicación simplemente por costumbre, pero una vez seas conciente de esto, estara en tí por supuesto seguir pidiendo indulgencia al comunicarte o ser más asertivo o asertiva al pedir lo que deseas con las palabras adecuadas.

  • Al expresar tus pensamientos:

Alguien al escuchar un discurso, un manifesto o al tener una simple conversación donde se exponen ideas frente a un tema con o sin importancia:

“Perdón, pero yo creo que no es así….”, “disculpa que te contradiga…”, “ perdón, yo tengo un pensamiento muy distinto”

Somos dueños absolutos de tener tal o cual pensamiento asi como libres de cambiarlo, es más yo me atrevería a decir que no solo somos libres de cambiar de filosofía, o del concepto que tenemos de algo, si no que parte de la madurez es ir cambiando de estrategias, de filosofias, de conceptos, etc.

Por lo tanto; cuando expreses tu opinión o expongas tu idea y esta sea diferente, no tendrías porqué excusarte.

Lo que sí es obligatorio, es el respeto hacia la idea del otro.

  • No responder un mensaje al instante:

A menos que sea una responsabilidad y este dentro de tus horarios laborales, aunque por supuesto hay excepciones.

A menos que estes en una sesión de chat.

Alguien repondiendo un mensaje de teléfono, de whatsapp o de cualquier tipo de mensajería: “perdón, estaba conduciendo”, “disculpa, acabo de ver tu mensaje”, “ perdón, recien te puedo responder”.

Y el usual hecho de fijarte si leyó tu mensaje y cuanto tiempo pasó desde eso. O ponerte en modo invisible para que nadie vea cuándo fué la última vez que estuviste conectado.

Que la otra persona simplemente no sepa si leíste o no el mensaje por lo tanto podrías tener la libertad de responder cuando te plazca o cuando estes disponible, que tendría que ser lo mismo.

¿Quién nos dijo que tendríamos que estar disponibles 24/7 para una conversación vanal o importante?

Claro esta, la lista sigue en diversas situaciones.

Photo by Ksenia Chernaya on Pexels.com

Empieza a pedir perdón por las circunstancias que sí lo requieren.

Sé claro con tus ideas, no estas obligado a ceder “a cambio de”.

Pedir perdón, es un acto de valentía, no para con el otro, si no para contigo mismo.

Sé conciente cuando usas palabras para excusarte. No debería ser parte de nuestro lenguaje coloquial.

No te pongas en una situación donde tu tono baje, donte tu postura corporal este a la merced del otro.

Se asertiva en la manera de pedir lo que quieres, lo que no sabes, en expresarte y en disculparte.

Deja un comentario

Descubre más desde Psicología y Equilibrio

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo