
“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo” – Albert Einstein.
Lo hemos leído centenares de veces. Si lo hemos leído en nuestro idioma o en el que dominamos, obviamente ha sido fácil comprender esta frase.
Tengas las edad que tengas, parece una frase simple que no necesita ser explicada.
En lo personal, tengo cierta aberración por todo lo que es cliché, ya sea moda, tendencia, frases, películas, música. Ignoro el porqué, pero me niego a que me guste algo cuando esta en boga, lo mío es antes o después.
Esta famosa frase de este gran sabio me sonaba cliché, simple, obvia, nada profunda en realidad.
Luego de experimentar una gran crisis existencial que me sacudió mentalmente y me llevó a pasar temporadas muy dificiles; me encontré llorando mientras me miraba al espejo, abrazando a los míos pidiendo ayuda, charlas eternas con mi psicóloga y tambien mientras conducía, diciendo en voz alta o para mis adentros: “ por favor quiero volver a ser la misma de antes”. Casi como un conjuro o una plegaria.
Es decir, rogaba desde el fondo de mi ser que a cualquier costo desaparecieran mis sensaciones físicas asi como las mentales. Solo deseaba con fé absoluta que Dios, mi psicólogo, la meditación, el tiempo o no sé qué y no sé cómo….me diera la oportunidad de dejar de sentir lo que estaba sintiendo y volver a estar como estaba uno o dos minutos antes del 27 de Junio de 2017 cuando tuve mi primera crisis emocional.

Psicóloga, 40 y tantos años, vida estable, madre de dos varones, el hecho de haber cambiado de continente, crecer con la libertad de exponer mis ideas cualquiera que sean, capaz de llevar la contra y fundamentar mi ideología del momento y según yo con una buena dosis de auto confianza y podria seguir la lista de características que a mi parecer eran suficientes para tener la vida resuelta. Pues, no tuve la suficiente apertura, conciencia y mucho menos la humildad para darme cuenta de que volviendo a ser la misma, evidentemente iba a terminar como aquel 27 de Junio de 2017.
¿Me explico? Había pretendido desafiar una ley nada mas y nada menos que de Albert Einstein.
Ciertamente me di el lujo (fallido) de pretender salir intacta de un hecho acaecido.
Obviamente es un mecanismo de defensa para protegerme y evitar todos los items de la lista de cambios que debia empezar a hacer, como organizar primeramente por dónde, es decir; reinventarme pero desde cero. Desde cero, porque con el mismo material hubiera tenido como resultado la misma estructura. Seria algo como leer este articulo y volver al principio una y otra vez, sin llegar a una conclusión.
Es más, pensaba por naturaleza humana, que debia encontrar el camino fácil o al menos mas corto, mejor si algo asi como magia.
¡Grave error! Porque como terapeuta sabía que esto era un camino largo, sinuoso, doloroso y para nada a un solo ritmo. Pero ser terapeuta pero ante todo ser humano me lleva a un incesante va y viene entre estar conciente de muchas cosas, sabiendo que tener conocimiento de los porqués no lo es todo.
O tal vez una parte, sí . Pero el estar conciente de lo que pasa no indica el momento de arranque entre la sensación, la aceptación, el cambio infinito de creencias y lo que más me asustaba: finalmente quién soy yo y cómo encontrarme, qué necesitaba y dónde encontrarlo.

Me dí cuenta que unas de las decenas de cosas que aún me lo impide es la humildad.
La humildad de aceptar mi vulnerabilidad como ser humano, aceptar que muchas de mis estructuras no tenian base sólida, o estaban sólidas pero sobre terreno movedizo y sobre todo de que las versiones que yo misma me habia contado de los hechos, tenían la posibilidad de enfocarse de otra manera. Que mis miedos, eran eso, solo miedos y debía aprender a vivir con ellos en mi día a día, en vez de escabuhirme siempre con éxito. Bueno, no siempre.
Dicho esto, te animo a que te rindas, no puedes vivir siempre mirando todo lo que pasa con una sonrisa o detras de un cristal del color que te gusta. No puedes ser siempre fuerte, aunque los demás te animaran a “ser fuerte”. Dejame decirte que no es el camino.
Que si acudes a un terapeuta para aprender a ser fuerte o atravesar una crisis con los puños listos, dejame decirte que al principio no te ayuda a avanzar. Debes hacer un alto, ser humilde y aceptar, vaciarte para tener paz mental, mantener la calma y saber decidir sanamente mientras estas en tu proceso.
Para empezar a hacer muchas dinámicas internas y externas de manera diferente lo cual toma tiempo. ¿Cuánto? El tiempo que para tí sea suficiente, necesario.
¿Conclusión?
“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo” – Albert Einstein
